LA
SINAGOGA Y SU INFLUENCIA EN LA LITURGIA DE LA IGLESIA PRIMITIVA
THE SYNAGOGUE AND ITS INFLUENCE ON THE LITURGY OF
THE EARLY CHURCH
Ereu, Gilberto
Pastor. Secretario de finanzas del Distrito Falcón de las
Asambleas de Dios de Venezuela. Docente de la Universidad Politécnica de las
Fuerza Amada Nacional. Doctorante de la Universidad Politécnica de las Fuerza
Amada Nacional
Autor corresponsal: gilbertoereu65@gmail.com
DOI: www.doi.org/10.55867/qual24.02
Como citar (APA):
Manuscrito recibido el 20 de mayo
de 2022.
Aceptado para publicación,
tras proceso de revisión, el 14 de noviembre de 2022.
Publicado, el 31 de diciembre
de 2022.
Resumen
La
sinagoga se había convertido en toda una institución religiosa donde hacía vida
el pueblo, es decir, era el centro o el eje de la vida cotidiana de los
hebreos. Por lo tanto, Jesús aprovechó estas circunstancias para desarrollar su
ministerio y con frecuencia departía en la sinagoga. Un sinnúmero de los
pueblos el cual su población tenían diez o más familias poseían una sinagoga. El
local era usado los sábados para congregarse y como escuela durante la semana. La
sinagoga era el centro de adoración para los israelitas, la sinagoga poseía una
liturgia que había permanecido en el transcurrir de los años, en otras palabras;
no había cambiado en nada desde el exilio hasta los días de Cristo, las sinagogas
se habían esparcido por la geografía conocida para ese entonces. De hecho, los
discípulos y el apóstol Pablo usaron las sinagogas como plataforma para
predicar y extender el reino de los cielos y fundar la iglesia de Cristo. El
objetivo general de la investigación: Evidenciar la influencia de la sinagoga
en la liturgia de la iglesia primitiva y la investigación fue de tipo
documental como una variante de la investigación científica.
Palabras clave: Sinagoga,
Torah, Liturgia, Iglesia.
Abstract
The Synagogue had become a religious institution where
the people lived, that is, it was the center or axis of the daily life of the
Hebrews. Therefore, Jesus took advantage of these circumstances to develop his
ministry, frequently conversing in the synagogue. Countless towns whose
population had ten or more families owned a synagogue. The premises were used
on Saturdays to congregate and as a school during the week. The synagogue was
the center of worship for the Israelites, the synagogue had a liturgy that had
remained over the years, in other words, it had not changed at all from the
exile to the days of Christ, the synagogues had been spaced by geography known
at the time. In fact, the disciples and the apostle Paul used the synagogues as
a platform to preach and extend the kingdom of heaven and found the church of
Christ. The general objective of the investigation: To show the influence of
the synagogue in the liturgy of the early church and the investigation was of a
documentary type as a variant of scientific investigation.
Keywords: Synagogue, Torah, Liturgy, Church.
Para conocer la liturgia de la
iglesia primitiva es necesario indagar o sumergirse en la historia para tener
una visión clara del cómo, cuándo, por qué y el para qué de las cosas. La
historia permite develar como era y cómo funcionaba la sociedad en tiempos
pasados, la misma muestra o evidencia cuáles son las claves que están detrás de
los hechos, de los fenómenos históricos, y de los procesos. Otra virtud de la
historia es que tiene un alto poder educativo para las personas, aunque no
enseña cuáles son las causas de los problemas presentes, pero sí les muestra
las claves del movimiento social en tiempos pretérito. Es un laboratorio de
análisis social por excelencia. La historia, como investigación y análisis de
los problemas de las sociedades antiguas, es un auxilio para entender y comprender
la complejidad de cada uno de los acontecimientos ocurridos dentro de una
sociedad determinada, ya sean estos fenómenos sociales, políticos o económicos.
Dentro de este contexto se tiene
que investigar sobre la sinagoga que es un punto de partida o referencia para
la investigación. Para el pueblo judío, haber pasado por el trago amargo del
exilio los hizo reflexionar sobre los errores cometidos en el pasado. Surge
entonces la gran pregunta ¿cómo preservar en el exilio su identidad religiosa y
cultural en medio de un país (Babilonia) que no compartía su misma fe?,
entonces como respuesta a esta interrogante, nació la sinagoga con el fin preservar
la fe y no fallar nuevamente al Dios altísimo que, en adelante, el cumplimiento
de las promesas no vuelva a fallar, y garantizar esa fidelidad irrestricta a la
Torah, por parte del pueblo. Es así como germinó, en Babilonia, el movimiento
de retorno a la fidelidad a las escrituras conocido como rabinismo, constituido
por una elite de maestros de la Ley o rabinos, que se ocuparon de que el pueblo
tuviera siempre la Torah, en todos sus detalles, como centro de su conducta.
Siendo las cosas así, según lo
arriba mencionado, resulta claro que uno de los elementos o componentes más
importantes de la cultura hebrea en tiempos de Jesús era la sinagoga. La
sinagoga en ese periodo se había convertido en toda una institución religiosa
donde hacía vida el pueblo, es decir, era el centro o el eje de la vida
cotidiana de los hebreos. Por lo tanto, Jesús aprovechó estas circunstancias
para desarrollar su ministerio y con frecuencia departía en la sinagoga. Un
sinnúmero de los pueblos el cual su población tenían diez o más familias
poseían una sinagoga. El local era usado los sábados para congregarse y como
escuela durante la semana.
La persona que dirigía la
sinagoga no era un administrador, su labor radicaba en realizar invitaciones a
rabinos para que instruyeran y predicaran. La tradición contenía invitar a
rabinos y visitantes como Jesús para que enseñaran y predicaran.
Siguiendo este orden de ideas,
la sinagoga era el centro de adoración para los israelitas, este recinto poseía
una liturgia que había permanecido en el transcurrir de los años, en otras
palabras, no había cambiado en nada desde el exilio hasta los días de Cristo. Las
sinagogas se habían esparcido por la geografía conocida para ese entonces, de
hecho, los discípulos y el apóstol pablo usaron las sinagogas como plataforma
para predicar y extender el reino de los cielos y fundar la iglesia de Cristo.
Por
consiguiente, si
Cristo, los discípulos y el apóstol Pablo utilizaron las sinagogas como
trampolín para predicar a la fe fundamentada en Jesús y fundar nuevas iglesias;
se puede inferir entonces, que ellos utilizaron la liturgia de la sinagoga con
este fin. La gran pregunta sería ¿cómo influenció la liturgia de la sinagoga en
la naciente iglesia primitiva? y ¿Qué elementos propios de la sinagoga se
mantuvieron en la liturgia de la iglesia primitiva?
El objetivo general de la
investigación: Evidenciar la influencia de la sinagoga en la liturgia de la
iglesia primitiva. Si se estudia el Nuevo Testamento y la historia de los
primeros cien años de la iglesia, se demostrará la influencia de la sinagoga en
la liturgia de la iglesia primitiva. La investigación fue de tipo documental
como una variante de la investigación científica, cuyo objetivo fundamental es
el análisis de diferentes fenómenos (de orden histórico, psicológico,
sociológico, etc.), utiliza técnicas muy precisas, de la Documentación
existente, que, directa o indirectamente, aporte la información necesaria para
dicha investigación. Los puntos principales de la presente investigación son: Primero,
principio e historia de la sinagoga. Segundo, la sinagoga en tiempos de
Jesús. Tercero, Elementos de Influencia en la liturgia de la iglesia.
MÉTODO
La investigación fue de tipo
documental como una variante de la investigación científica, cuyo objetivo
fundamental es el análisis de diferentes fenómenos, utiliza técnicas muy
precisas, de la Documentación existente, que directa o indirectamente, aporte
la información necesaria para dicha investigación. Luego de la ejecución de lo
antes mencionado se procede a presentar los hallazgos encontrados.
RESULTADOS
Principio
e Historia de la Sinagoga
Es importante conocer la historia
porque a través de a ella, podemos estar al tanto de todos aquellos eventos o
procesos concernientes del hombre e instituciones de cualquier índole. Es el
caso de las sinagogas, que ha sido un emblema del pueblo de Israel; indagar
para conocer su devenir durante la historia, es de sumo interés porque se puede
saber su origen, si han realizados cambios significativos en su estructura y
liturgia. Y si estos cambios han permanecido en el tiempo.
Generalidades
El vocablo "sinagoga"
(συναγωγή)
procede
del griego propiamente
un traer juntos (sun, juntamente; ago., traer), y hace referencia
a la asamblea de adoración, tenía el pueblo judío, que no era precisamente en
el templo. Así mismo se refiere al lugar donde se llevaba a cabo esta
adoración. Lasor (1988) dice que las veces que se hace
referencia en el nuevo testamento a este término, hace mención a la sinagoga
como casa de oración. En arameo se solía designar a la sinagoga como knsto
knyst (keneset), que venía a
significar "la congregación religiosa". Hernández Batista, (2017).
Origen
El origen de las sinagogas se remonta a la
época del exilio, y surgió como una forma de reunión para instruir y comunicar
la Torá, los escritos propiamente judíos, y no perder de vista las costumbres
judías en medio de tanta influencia extranjera. Es decir, no tenían
originalmente la finalidad de servir al culto religioso, sino que todo
consistía en una sencilla reunión social con fines didácticos y de
estrechamiento de los lazos comunitarios. Sin embargo, en tiempos de Jesús, era
creencia generalizada que la institución de la sinagoga procedía del mismísimo
Moisés. Las sinagogas se construían preferentemente fuera de las ciudades y
cerca de la orilla de un río o junto al mar, de forma que todos pudieran
realizar la ablución prescrita antes de tomar parte en el culto.
Vuelta a la patria
Rabinos y sinagogas son así las dos
instituciones que constituyen lo más propio del movimiento llamado “judaísmo”,
surgido durante el exilio babilónico de los deportados “judíos” y que, al
retornar a su tierra, gracias al decreto liberador de Ciro, en el 539,
establecieron también en Jerusalén y en todas las localidades de la tierra de
Judá, así como en todos los puntos de la diáspora judía. De esta manera, las
comunidades judías forman los diversos grupos del pueblo “convocado” (”cahal”=
“sinagoga”) por Dios para vivir en la Alianza sellada con los Padres,
promulgada con la Torah, recibida por medio de Moisés (Éxodo 20).
Lo que comenzó como una
costumbre de reunirse a cantar cantos de Sion junto a los canales de Babilonia
(Sal 137,1) pasó a Judá con el regreso de los exiliados. Cada comunidad
israelita tenía su propio lugar de celebración. Encontramos sinagogas en
ciudades como Jerusalén; en pueblecitos como Nazaret (Marcos: 6:1-2; Lucas: 4:16);
o Cafarnaúm (Lucas: 4:31-33), pero también en la diáspora, en Roma y en
Alejandría. Con este término griego (sinagogué) que significa reunión se
designa tanto la asamblea o reunión de los creyentes como el edificio material
en donde se celebra la reunión.
Hernández
Batista (2017). Expresa que a la vuelta del destierro ya nada fue como antes. Estos cambios se
van a notar no solo en la política (ausencia de monarquía), sino en la vida
social (la observancia de la Ley ocupa un lugar central, por lo que con el
tiempo se transformará en «libro», en «Biblia») y religiosa (aparece la
Sinagoga y el sábado).
Características
La construcción
de la sinagoga era de forma cuadrada, usualmente con el frente dirigido hacia
Jerusalén. Los muebles principales eran el púlpito y una caja que contenía los
rollos. A las sinagogas iban tanto hombres como mujeres y niños. A la edad de
doce años el niño judío llega a ser bar mitzvah (hijo de la ley), esto
es, admitido en la sinagoga y queda considerado como calificado para
participar. Jesús cumple esta tradición cultural cuando a los doce años va al
Templo, donde deja admirados a los maestros por la profundidad de sus
conocimientos (Lucas: 2:47).
Unger (1976) Explica que las excavaciones
practicadas en Capernaun han sacado a la luz las ruinas de una de las más
hermosas sinagogas blancas de palestina, de piedra caliza. Ha sido restaurada
por los franciscanos de acuerdo con las costumbres para la época, la sinagoga
estaba siempre orientada hacia Jerusalén. De forma rectangular, sus medidas
interiores eran de 21 x 15 metros, Disponía de un balcón para las mujeres, y
tenía columnatas en tres de sus costados.
Siguiendo este orden de ideas,
conocer las características de las sinagogas es de suma importancia porque por
medio de ellas sabemos los detalles de la construcción, como estaba
distribuida, quienes ocupaban los espacios, su mobiliario y un gran detalle,
todas las sinagogas estaban orientadas o apuntaban hacia Jerusalén, todos estos
detalles se develan por la arqueología que ha venido confirmando lo que dice la
palabra de Dios y la historia. La Sinagoga en tiempos de Jesucristo, llegó a
ser extremadamente importante para los propósitos tanto de adoración como
educacionales. Nelson G (1988). Señala que las sinagogas eran centros para la
enseñanza de las prácticas culticas y de otras obligaciones de obediencia a la
ley judía. Fuera de Jerusalén, las sinagogas sobrepasaban la influencia del
Templo. Fueron esparcidas por toda Palestina y más lejos aún, durante el tiempo
de Cristo, llegando a constituirse con un mínimo de diez hombres. En tiempos de
Cristo se contaban cerca de cuatrocientas sinagogas solamente en Jerusalén.
Organización
El poder de los ancianos de la
congregación en materias religiosas ha de entenderse como análogo a la
autoridad que ejercían en los asuntos cívicos. Del mismo modo que la
administración y la jurisdicción estaban enteramente en sus manos, también es
de presumir que lo estaría la dirección de los asuntos religiosos. De cualquier
modo, en las congregaciones judías no hay rastros de nada parecido a la forma
en que la asamblea plenaria de la Iglesia cristiana de Corinto (1 Corintios: 5)
o la comunidad de Qumrán (1Qumran S 8,25-9,2) discutía y tomaban decisiones en
casos concretos de los organismos adecuados, es decir, los ancianos de la
congregación.
Es muy verosímil que fuera de su
competencia ejercer el más duro de todos los actos disciplinados religiosos, la
excomunión o exclusión de la congregación; era absolutamente vital para el
judaísmo posexílico la aplicación estricta de esta pena. En contacto continuo
con un entorno gentil, las comunidades judías no tenían otro medio para
defenderse que la supresión continúa y minuciosa de cualquier elemento ajeno a
ellas mismas. La comunidad posexílico, con su rígida organización, estableció
ya desde el principio que quien no se sometiera al nuevo ordenamiento fuera expulsado
de la congregación (Esdras: 10:8); el mismo cuidado sería preciso poner en
eliminar a los elementos discordantes por medio de la disciplina comunitaria (Schürer,
1985).
Función
La
sinagoga o templo, tiene tres funciones principales, la primera y más básica de
las funciones que debe tener es proveer un lugar donde juntarse a orar, o hacer
Tefila dicho en hebreo. La segunda es
la de darle a los concurrentes un marco social donde encontrarse, compartir y
estudiar con las demás personas una historia y costumbres comunes. Roitberg
explica las funciones de las sinagogas de la siguiente forma. La sinagoga es
más que un simple edificio, porque el acto de oración es la forma más elevada de
la experiencia personal. En el momento en que el hombre está ante su congregación,
lo está sin interferencias.
Para
los judíos el acto de orar es también un acto social. Envuelto en una larga
tradición de costumbres y cultura, permanece en ellos una persistente necesidad
y un deseo natural de encontrarse para la natural sociabilidad, para el
inherente impulso religioso y para el profundo sentimiento de un pueblo
históricamente propenso a continuar esta tradición que es, indudablemente su
más soberbio monumento (Roitberg, 2012). La tercera función y una de las más
fundamentales para la religión judía es la de ayudar al prójimo. En la gran
mayoría de las sinagogas se puede encontrar un área destinada solo a la parte
de caridad, o Tzedaka dicho en
hebreo. En el caso de no haberla, es el rabino el encargado de averiguar cuáles
son las personas que necesitan ayuda y entregársela.
Liturgia
Etimológicamente
hablando, la palabra liturgia está formada por dos vocablos griegos que derivan
de laos (pueblo) y de ergon (obra).
Por tanto, en su etimología significa «la obra, el trabajo del pueblo». El
liturgo sería aquella persona responsable de guiar, conducir y animar a
participar al pueblo, a la congregación, en la Obra de Dios, circunscribiendo
lo dicho a los cultos eclesiales. La liturgia es, por tanto, el conjunto de
elementos que forman el orden del culto y que sirven de cauce y expresión para
guiar a la congregación a un encuentro pleno con su Dios. Pero es algo más, es
la formulación correcta de esos elementos a fin de que expresen toda la verdad
de Dios en una forma adecuada.
El orden de la Liturgia
En
el lenguaje común al ámbito cristiano se usan indistintamente ambos términos,
aunque técnicamente no sean lo mismo. El énfasis en la liturgia se centra en el
elemento o elementos que sirven de cauce a la expresión cultica: distintos
tipos de oraciones, lecturas bíblicas, credos, confesiones, cánticos. Mientras
que el énfasis en orden de culto iría más en la línea del lugar que ocupan esos
elementos en el desarrollo del culto.
La
liturgia en la Biblia
La Biblia es en sí misma un
libro litúrgico, la composición de la mayoría de los salmos responde a una
estructura litúrgica, y a lo largo de todo el registro bíblico son varios los
pasajes que nos muestran distintas liturgias u órdenes de culto. «Todos los
libros de la Biblia están presentes en los formularios litúrgicos de todos los
tiempos.
En
el antiguo testamento, el libro de Nehemías, en su capítulo 8 y versículos
1-12, comienza diciendo que todo el pueblo se congregó como un solo hombre,
después de haber finalizado la reconstrucción de los muros de Jerusalén,
ofreciendo un culto bajo el siguiente orden:
•
Versículos 2, 3. Lectura de la ley de Moisés (proclamación).
•
Versículos 4, 8. Interpretación de esa lectura (predicación).
•
Versículo 6. Tiempo de adoración comunitaria (adoración).
•
Versículo 10. Tiempo de compartir alimentos y festejar (comunión). Varela Álvarez (2002)
Siguiendo este orden de ideas, en
la versión de los LXX, el termino Liturgia hace referencia al culto que
realizaban en el tabernáculo los sacerdotes y levitas en nombre del pueblo. Y
en algunas ocasiones, designaba el culto espiritual. Es como los LXX introducen
entonces los términos Leitourgein y Leitourgía en la sagrada escritura “para indicar
el ministerio sagrado que los sacerdotes y los levitas debían desempeñar allí
en el tabernáculo en nombre del pueblo” como lo habíamos indicado antes. Righetti (2013).
Elementos
de Influencia en la liturgia de la iglesia
Develar los elementos de la liturgia
de la iglesia es de vital importancia porque por medio de ella se puede saber
cómo era el funcionamiento del servicio o culto para la época, como era la
adoración, la lectura y su exposición.
Los
libros del Nuevo Testamento no contienen ninguna descripción completa de cómo
era la liturgia de las primeras comunidades cristianas, pero, a través de una
serie de alusiones e indicaciones, podemos formarnos una buena idea de sus
características principales. Los apóstoles no crearon una liturgia totalmente
nueva, sino que intentaron encamar el nuevo "culto en espíritu y
verdad" en las formas litúrgicas del judaísmo, de la misma manera que, más
adelante, los ritos cristianos adoptaron formas externas procedentes del
paganismo.
En
este contexto si quisiéramos hacer un listado de las huellas que la liturgia
judía ha dejado en el culto cristiano, tendríamos que incluir necesariamente estas:
la estructura de la liturgia de la Palabra, con lecturas de la Biblia, canto de
salmos y explicación homotética; la forma de la plegaria eucarística, que, en
parte, proviene de la plegaria ritual de las comidas y, en parte, del culto
sabático de la sinagoga; las peticiones de las plegarias de los fieles,
inspiradas en el modelo de las "dieciocho bendiciones"; el ritmo
semanal de la reunión litúrgica, con el traslado, no obstante, del sábado al
domingo; algunos elementos de la oración cotidiana; la fórmula del trisagio
("Santo, Santo, Santo") que la plegaria matinal judía, muchas
aclamaciones del pueblo, que incluso se han conservado en la lengua original
("Amén,” "Aleluya,” "Hosanna") (Llopis, 1993).
Dentro
de este marco, las fuentes judías para el culto de la sinagoga son algo
posteriores al Nuevo Testamento, pero nos dan un cuadro razonablemente claro de
lo que el mismo debe haber sido en el período anterior. Los elementos del culto
incluían el Shemá, o sea la profesión de fe de Israel (Deuteronomio 6:4-9;
11:123-21; Números 15:37-41), las oraciones, la lectura de la ley y los
profetas, junto con la necesaria interpretación al arameo para los judíos
palestinos (en la dispersión, donde se utilizaba la traducción griega, tal
ayuda era innecesaria), una exposición u homilía por parte de alguna persona
calificada (Lucas 4:16-21; Hechos 13:15ss.), basada muchas veces en la porción
leída en el servicio religioso, llegándose así a la bendición con la cual la
congregación era despedida. La influencia de la sinagoga sobre el culto
cristiano fue considerable. Una reunión de creyentes podía ser llamada una
sunagoogee (Santiago 2:2; cf. Hebreos 10:25). Escritores patrísticos usan a
veces esta palabra para referirse a asambleas cristianas (Epístola de Ingacio a
Policarpo 4:2). Apunta Harrison (1980). Es evidente por el testimonio de
Justino Mártir (Apología 67) que los principales ingredientes del culto
cristiano en el segundo siglo eran la lectura de las Escrituras, la exposición
y la oración, como en la sinagoga.
Lectura
de la palabra
Uno de los elementos que fue
influenciado por la sinagoga es la lectura de la palabra, la misma era parte la
adoración cristiana primitiva; la naturaleza congregacional de la adoración en
la sinagoga y su uso de lecturas de las Escrituras (ley y profetas). Esta
práctica de la lectura de la palabra en la sinagoga pasó a la iglesia primitiva (Garrett, 2000). El culto cristiano heredó del judaísmo los elementos como la
alabanza, la acción de gracias y la intercesión, también el itinerario de la
oración cotidiana, la lectura de la palabra. Olarte (2019).
Esta fe se ve manifestada en la expresión concreta del pueblo a través de la
lectura de la Palabra, y del sacramento por excelencia, la cual, solo es
posible en la acogida por el otro; no es posible reconocer a Cristo en medio de
nosotros sin percibirlo en el hermano, es en la comunidad donde el otro se hace
signo visible del rostro de Cristo. Para Borobio (2006). “el
rostro de los hermanos que cantan y oran, es signo de Cristo presente en la
asamblea” (pág, 1)
Exposición
de la palabra.
Pedro
leyó las Escrituras. Luego predicó un sermón que aplicaba las Escrituras a la
situación presente de los fieles (Hechos 2:14–42). Gower (2004). Expresa que la gente que recibía a Cristo era bautizada, siguiendo el
ejemplo del mismo Cristo. Los fieles participaban en cantos, testimonios y
palabras de exhortación para completar el culto (1 Corintios: 14:26). En el
servicio normal se cantaban salmos, se daba lectura a las Escrituras y se
predicaba el sermón (Lucas 4:16- 21). Seguía a ello un tiempo de preguntas y
discusiones. Esto parece haber sido la ocasión empleado por Esteban para hacer
preguntas que llevarían a la proclamación de Cristo (Hechos 6: 9 – 10).
Las
oraciones
Por su parte, Sánchez (2004) señala a
gtoso modo que la liturgia como celebración y
actualización de los acontecimientos salvíficos les era familiar a los primeros
cristianos por su vida en el judaísmo. También en la joven Iglesia, aunque con
contenidos nuevos, celebraron su servicio divino. Uno de los elementos
litúrgicos era la oración, los toma el cristianismo primitivo del servicio
divino de los judíos (Brox, 1986). Es evidente que la
oración de la sinagoga pasó sin ninguna dificultad a la iglesia primitiva, solo
que ahora las peticiones son dirigidas a Jesús, el hijo de Dios. Por otro lado, la
Iglesia primitiva en sus primeros pasos, no se desprende del templo. Los
primeros hermanos en la fe acuden gustosos al templo para orar (cfr. Hechos 2 y
3). Es el lugar del encuentro con Dios.
La
adoración
Otro de los elementos importante
es la adoración. Es posible que las reuniones de adoración que los creyentes en
Jerusalén comenzaron a celebrar después de pentecostés siguieran el molde de la
sinagoga judía. Boer (2001) al adorar congregados, los
primeros cristianos establecieron modelos de adoración que fueron muy
diferentes de los servicios en la sinagoga. No tenemos un cuadro claro de la
adoración cristiana primitiva hasta el año 150 D.C., cuando Justino Mártir
describió en sus escritos los cultos típicos de adoración. Sabemos que los
primeros cristianos celebraban sus reuniones el domingo, el primer día de la
semana. Lo llamaron «el día del Señor», porque fue el día en que Cristo
resucitó de los muertos. Los primeros cristianos se reunían en el templo en
Jerusalén, en las sinagogas y en los hogares (Hechos 2:46; 13:14–16; 20:7–8).
Algunos eruditos piensan que la referencia a Pablo enseñando en «la escuela de
uno llamado Tiranno» (Hechos 19:9) indica que los primeros cristianos algunas
veces rentaron escuelas u otros edificios. Por más de un siglo después de
Cristo no tenemos evidencia de que los cristianos hayan construido edificios
especiales para sus cultos de adoración. Donde eran perseguidos, tenían que
reunirse en lugares secretos, tales como las catacumbas (tumbas subterráneas)
en Roma.
Los
eruditos creen que los primeros cristianos adoraban los domingos al anochecer,
y que su culto giraba alrededor de la Cena del Señor. Pero en algún punto los
cristianos empezaron a tener dos cultos los domingos, como lo describe Justino
Mártir, uno temprano en la mañana y al caer la tarde. Las horas se escogían en
secreto y para favorecer a las personas que trabajaban y que no podían asistir
a los servicios durante el día (Packer & Tenney,
2014).
Esta fe se ve manifestada en la
expresión concreta del pueblo a través de la lectura de la Palabra. Segundo, En
(Hechos 2:14 – 42). Pedro predicó un sermón que aplicaba las Escrituras a la
situación presente de los fieles. En el servicio normal se cantaban salmos, se
daba lectura a las Escrituras y se predicaba el sermón (Lucas 4:16 - 21).
Seguía a ello un tiempo de preguntas y discusiones. Esta parece haber sido la
ocasión empleado por Esteban para hacer preguntas que llevarían a la
proclamación de Cristo (Hechos 6: 9 – 10).
Tercero, uno de los elementos
litúrgicos era la oración, los toma el cristianismo primitivo, del servicio
divino de los judíos. Es evidente que la oración de la sinagoga pasó sin
ninguna dificultad a la iglesia primitiva, solo que ahora las peticiones son
dirigidas a Jesús, el hijo de Dios. Cuarto, Es posible que las reuniones de
adoración que los creyentes en Jerusalén comenzaron a celebrar después de
pentecostés siguieran el molde de la sinagoga judía. Los primeros cristianos
establecieron modelos de adoración que fueron muy diferentes de los servicios
en la sinagoga. Los eruditos creen que los primeros cristianos adoraban los
domingos al anochecer, y que su culto giraba alrededor de la Cena del Señor.
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