LA EPISTEMOLOGÍA DEL SUR DE SOUSA SANTOS: UN MARCO PARA EL FORTALECIMIENTO DE LAS ORGANIZACIONES COMUNITARIAS
THE EPISTEMOLOGY OF THE SOUTH OF SOUSA SANTOS: A FRAMEWORK FOR THE
STRENGTHENING OF COMMUNITY ORGANIZATIONS
Medina, Ivonne*,
& Quintero, Sandra**
** Universidad Nacional Experimental
“Francisco de Miranda” UNEFM, Venezuela.
Autor
corresponsal: ivmarmedcol@gmail.com
DOI: www.doi.org/10.55867/qual30.07
Como citar (APA): Medina Colina, I. M., & Quintero Romero, S. B.
(2025). La epistemología del sur De Sousa Santos: un marco para el
fortalecimiento de las organizaciones comunitarias. Revista Qualitas
, 30(30), 112 - 127. https://doi.org/10.55867/qual30.07
Manuscrito
recibido el 28 de febrero de 2024.
Aceptado para
publicación, tras proceso de revisión, el 02 de julio de 2025.
Publicado, el 07
de julio de 2025.
Resumen
Este artículo
explora la epistemología del sur, como propuesta del sociólogo portugués Boaventura De Sousa Santos, como marco teórico para
fortalecer las organizaciones comunitarias, por eso, se centra en valorar y
legitimar las formas de conocimiento y las prácticas culturales que han sido
marginadas o ignoradas por las perspectivas eurocéntricas dominantes. En el
contexto de las organizaciones comunitarias, esta epistemología puede proporcionar
una base para desafiar las estructuras de poder existentes, fomentar la
participación democrática y promover la justicia social. Se asume la
revisión documental y postura paradigmática interpretativa con enfoque
cualitativo, haciendo un
estudio detallado de la teoría De Sousa Santos y su
aplicación a las organizaciones comunitarias, donde la Epistemología del Sur
puede ser una herramienta valiosa para empoderar a las comunidades y fomentar
la transformación social.
Palabras clave: Epistemología
del Sur, descolonización del saber,
reinvención del poder y organizaciones comunitarias.
Abstract
This article explores the epistemology of the South,
proposed by Portuguese sociologist Boaventura De Sousa Santos, as a theoretical
framework for strengthening community organizations. It focuses on valuing and
legitimizing forms of knowledge and cultural practices that have been
marginalized or ignored by dominant Eurocentric perspectives. In the context of
community organizations, this epistemology can provide a basis for challenging
existing power structures, fostering democratic participation, and promoting
social justice. A qualitative approach is adopted through a documentary review
and paradigmatic interpretive approach, providing a detailed study of Sousa
Santos's theory and its application to community organizations. This approach
provides a valuable tool for empowering communities and fostering social
transformation.
Keywords: Epistemology of
the South, decolonization of knowledge, reinvention of power and community
organizations.
INTRODUCCIÓN
El presente artículo refiere la perspectiva de Boaventura De Sousa
Santos, particularmente desde su epistemología del Sur, y cómo esta puede ser
aplicada a las organizaciones comunitarias para su fortalecimiento
y
transformación. Para lograrlo, se profundiza en la filosofía descolonizadora y su aplicabilidad en las
organizaciones comunitarias en el pensamiento liberador de Boaventura De Sousa Santos,A modo de consolidar el artículo, se aborda el texto, “Descolonizar el
saber, reinventar el poder para afrontar este tema con lo social, económico,
político, religioso y cultural de los pueblos colonizados. Para el
autor, el pensamiento occidental significa la oportunidad de saberes tangibles
e intangibles que ayudan al entendimiento de las experiencias de los actores.
En esta idea, Marshall Sahlins afirma en su obra, “La Ilusión Occidental de la
Naturaleza Humana”, que ninguna tradición cultural se puede equiparar con el
continuo desdén occidental por la humanidad, para él, la cultura de occidente
muestra un amplio desdén por sí misma, minimizándose frente a la imposición
Eurocéntrica.
Por lo expuesto, el pensamiento de Boaventura acerca a
una epistemológica
basada en la “ecología de saberes” y en la “traducción intercultural” que se
convierte en parte del conocimiento de los saberes populares, artísticos, agroecológicos
y sociales en general que poseen otros tipos de cosmovisión y cosmogonía con
igual importancia al mundo académico. En lo referido, la soberanía popular o autonomía
popular del pueblo, es lo que hacer ser el protagonista de su propio destino,
sin deber obediencia o sumisión a potencias foráneas o externas, seguro por
eso, el autor, da sentido a la emancipación política y social, en las
comunidades.
El propósitos es resaltar en palabras de, Boaventura, el valor del pueblo fuera de la exclusión, el capitalismo y colonialismo en la idea de soberanía popular como se ha venido planteando,por lo que surge la idea de la soberanía popular, que se articula con las organizaciones comunales, entendiendo que desde la autonomía de las comunidades dependerá la organización de sus propios poderes, como la seguridad popular, justicia popular y la enseñanza popular. Esta iniciativa del autor, parece argumentar que, para lograr una verdadera emancipación social, es necesario, mirar más allá de la comprensión occidental del mundo y valorar las formas de organización y comprensión que surgen de las comunidades locales. Esto implica reconocer y respetar la soberanía popular y el papel de las organizaciones comunales en la creación de una sociedad más justa y equitativa como lucha social.
Sobre lo referido, afirma el autor que,
estas luchas han contribuido a la expansión de la esfera política, y el fin del
capitalismo está estrechamente vinculado al fin del sexismo y el colonialismo.
Por lo que, propone una iniciativa epistemológica basada en la “ecología del
conocimiento” y la “movilidad intercultural” que demuestra una comprensión más
amplia del mundo, mucho más allá
que la comprensión occidental. En esta idea, Boaventura De Sousa Santos proporciona un
marco teórico valioso para el empoderamiento y la transformación de las
organizaciones comunitarias, al reconocer y valorar sus saberes y prácticas
locales, y al promover la construcción colectiva de conocimiento para la transformación
social.
En
esto, Boaventura De Sousa
Santos propone la epistemológica basada en la “ecología de saberes” como se ha
referido, y en la “traducción intercultural” con el objeto de demostrar que la
comprensión del mundo es mucho más amplia que la comprensión occidental del
mundo y que la emancipación social debe ser repensada con la misma amplitud.
A partir de esta propuesta, Santos desarrolla un conjunto sugerido de elementos
teóricos argumentativos útiles para pensar la descolonización dentro de un
horizonte intercultural y procesos de cambio abiertos a diferentes poblaciones:
los pueblos marginados se liberaron de las instituciones, mentalidades y
comportamientos heredados del Occidente colonial y moderno.
La
idea básica de
su pensamiento es la necesidad de repensar las
relaciones interculturales para contrarrestar la sociedad colonial actual,
décadas después del fin del colonialismo. La política formal todavía crea
condiciones para el pensamiento, el lenguaje y las acciones de las personas y
sus subordinados. Ante esto, el autor considera necesario emprender
una crítica a la modernidad colonial occidental, que revela el poder de sus
proyectos políticos y cognitivos, encaminados a imponer y universalizar lo occidental,
para clasificar, degradar, dominar y explotar a los demás. Otro autor que
defiende la ecología de saberes es el filósofo Jürgen Habermas, quien habla de
una "teoría de la sociedad del conocimiento", en la cual el
conocimiento se ve como una actividad social.
En
el
concepto anterior,
el conocimiento no es únicamente la interacción entre el individuo y la
realidad, sino la interacción entre los conocimientos de diferentes grupos
individuales, como las escuelas, las universidades, los medios de comunicación,
etc. Por ejemplo, esta teoría postula que los conocimientos científicos se
deben validar a través de los procesos de debate y racionalidad argumentativa
en las universidades. Es en estas interacciones entre diversos conocimientos
donde se llega a una comprensión del mundo que va más allá del conocimiento
individual, porque esta teoría defiende que el conocimiento es un proceso
histórico social. Por ello, la idea de ecología de saberes propone la inclusión
de saberes locales, tradicionales, y no formales en las investigaciones, ya que
todos tienen algo valioso que aportar a la comprensión del mundo.
DESARROLLO
Referencia del teórico
Boaventura De Sousa Santos,
nació en 1944 y trabaja en el campo de la crítica de la modernidad y la
globalización, siendo una de las principales figuras de la modernidad crítica,
el pensamiento poscolonial y la teoría de la exclusión social. Su obra se
divide en dos bloques principales: uno teórico, donde presenta un marco general
para entender la actual crisis del pensamiento moderno, y otro empírico, donde
da cuenta de las manifestaciones de la exclusión social en América Latina,
entre otras regiones del mundo. Es
uno de los principales exponentes de la Epistemología del Sur, por eso se toma
como referencia su obra “Una epistemología del Sur: la reinvención del
conocimiento y la emancipación social” que aporta el sentido de lo critico al
conocimiento y a lo social.
Otro teórico con que se contraste el
autor principal es Aragón, quien es profesor de la División de estudios de
postgrado de la facultad de derecho y ciencias sociales de la Universidad de
san Nicolas de Hidalgo en México, quien en su reseña en el año 2009, destaca la
crítica aguda de Boaventura con su paradigma predominante, dejando entrever que que existensu
Igualmente esta Laura Frade, una
académica uruguaya quien en su libro “La nueva escuela mexicana y las
epistemologías del sur” quien discute el papel de estas en el sentido del
conocimiento, de hecho, realizó el
análisis anterior,
en el año 2019, y su
artículo que fue publicado en la revista Análisis y la Política Universitaria.
En este artículo, Laura Frade Rubio expone los aportes de la Nueva Escuela
Mexicana y las epistemologías del sur en la educación superior. Es un artículo
teórico, que realiza una crítica a la escolarización, basada en la epistemología
occidental, y presenta la aplicación de las epistemologías del sur, propuestas
por descolonialistas como Frantz
Fanon, Walter Mignolo y
Enrique Dussel, entre otros. El trabajo, además, examina cómo este tipo de
epistemologías pueden transformar el sistema de conocimiento universitario en
América Latina.
ABORDAJE TEÓRICO
Descolonizar
el Saber, Reinventar el Poder
La relación entre “Descolonizar el saber
y reinventar el poder” que plantea Boaventura, viene
a dar al conocimiento, el valor de las perspectivas de las culturas populares y
de participación popular del propio pueblo Boaventura
(2010). En este sentido es una invitación a poner en
práctica el mestizaje, la solidaridad y la interculturalidad entre los pueblos,
fundamentos necesarios
para que emerja una nueva cultura política y social, donde prevalezca la
solidaridad y la justicia social.
El autor propone un pensamiento
crítico emancipatorio que desde hace décadas viene desarrollando junto a su
equipo de investigación, articulado en torno al Centro de Estudios Sociales de
la Universidad de Coimbra (Portugal). Se enmarca en
el campo académico de los estudios poscoloniales, en este caso el de los
realizados desde Europa, aunque su obra está elaborada desde un pensamiento de
frontera que facilita el diálogo y el cruce con pluralidades de saberes,
lenguajes, culturas, espacios y tiempos de alrededor del mundo. Este
pensamiento dialógico y fronterizo es lo que en otras obras de mayor extensión
y profundización teórica Santos llama en términos teóricos “epistemología del
Sur”, una metáfora que le sirve para visibilizar el sufrimiento, la exclusión y
la destrucción de quienes a lo largo de la historia han sido explotados y
oprimidos por el capitalismo y el colonialismo en contraria postura de la que
ofrece Habermas para dar significado a proceso crítico de esta epistemología
del ser.
Sousa
Santos y Habermas son de los autores claves en la defensa de esta postura, además de Paul Feyerabend.
La postura Boaventura De Sousa Santos es una de las más actuales,
porque incluye la idea de la interculturalidad, entendida como un proceso de
construcción de acuerdos y reconocimiento mutuos entre diferentes culturas, sin
asumir una hegemonía de ninguna de ellas. La interculturalidad postula que el
conocimiento siempre es producto de una relación de reciprocidad y no de una
imposición, o sincretismo. Es una posición muy útil en temas como la inclusión
cultural y la diversidad étnica, en donde, el diálogo y la interacción de
diferentes culturas es fundamental para construir una comprensión más amplia de
la realidad, en la idea inicialmente presentada de ecología.
La ecología de saberes permite incorporar estos
diversos y diferentes puntos de vista en una lógica que no privilegia ninguna
cultura, sino que establece una relación asimétrica de reciprocidad entre
ellas. Es un planteamiento que crea espacios de reconocimiento entre culturas,
sin imponer una jerarquía entre ellas. Es una posición fundamental en la
actualidad, que busca desafiar las ideas hegemónicas de globalización, en donde
unas culturas tienen una posición superior y otras en una posición subordinada,
especialmente las culturas consideradas como "tradicionales" o
"indígenas". Por ello, la ecología de saberes busca una mayor
inclusión y apropiación de los conocimientos locales en la formación de los
procesos de conocimiento.
Despensar para Poder Pensar
En
el
Capítulo I de la
obra, el autor identifica dos grandes
dificultades teóricas de la imaginación política contemporánea: la de pensar el
fin del capitalismo sin fin y la de pensar el fin del colonialismo sin fin.
Para tratar de superar ambas dificultades, se decanta por la opción
epistemológica y política de pensar desde el Sur, desde los márgenes y grupos
que se encuentran en una condición de subalternidad, una postura comprometida
que implica tomar distancia respecto de las concepciones filosófico políticas
centradas en Occidente, incluso de las teorías que, a pesar de ser críticas,
están pensadas en y para el Norte. Esta distancia crítica la expresa Boaventura con el desarrollo de una “sociología
transgresiva” (pág. 21) de las ausencias y las
emergencias. La sociología de las ausencias se encarga de expandir el presente
rescatando conocimientos y experiencias sociales desperdiciadas e
invisibilizadas por el modelo de racionalidad instrumental e indolente
dominante desde la modernidad occidental.
La
sociología de las emergencias, busca contraer el futuro detectando experiencias
sociales que se manifiestan en forma de señales y pistas que anuncian
posibilidades alternativas a la realidad presente. El autor
visibilizó la brecha entre las prácticas políticas de la izquierda y las
teorías clásicas de la izquierda. Ilustra cómo las aspiraciones, los sueños y
la lucha de los invisibilizados, expresados
en sus lenguas ancestrales, no coloniales, se distanciaban de las demandas elaboradas desde
marcos teóricos socialistas, democracia, derechos humanos y desarrollo; sus
voces se levantaban y reclamaban respeto, dignidad, territorio, buen gobierno,
madre tierra y buen vivir.
Las causas
de esta disonancia discursiva van más allá de las diferencias contextuales, que
están implícitas en una distancia epistemológica e, incluso, ontológica. Los
movimientos latinoamericanos construyen sus luchas apoyándose en conocimientos
ancestrales, espirituales, populares distantes del cientifismo propio de
la teoría crítica eurocéntrica. De ahí la necesidad de construir una sociología
transgresiva.
Para ello,
considera Boaventura (2010) es necesario tomar
distancia frente a esta tradición colonial eurocéntrica, lo cual no supone
echar por la borda toda la tradición filosófica occidental, y menos aún
desconocer las posibilidades históricas de emancipación social de la modernidad
occidental. Boaventura señala que no somos ajenos a
los problemas modernos de la igualdad, de la libertad y de la fraternidad. Sin
embargo, las soluciones propuestas desde los marcos del liberalismo y el
marxismo no sirven, no responden al tipo de sociedad que se quiere construir. Para
él, “tomar distancia significa entonces estar simultáneamente dentro y fuera de
lo que se critica, de tal modo que se torna posible lo que llama la doble
sociología transgresiva de las ausencias y de las emergencias (2010: 21).
En base a esta cita, en su postura
Epistemológica del Sur, Boaventura, invita a la
reinvención del poder, debido, a la carencia de relación entre Estado y
sociedad, en la sociedad latinoamericana, por lo que se propone la idea de las
organizaciones comunitarias como la clave para el logro del verdadero poder
desde la sociedad. De modo que, estos grupos sociales mediante la solidaridad y
la necesidad de conservar sus formas de vidas, interactúen con el Estado para
mejorar sus condiciones de vida, mediante el aprovechamiento de las
potencialidades territoriales, recursos naturales y conocimientos ancestrales.
Organizaciones
Comunitarias
Según Degregori (1979), autor latinoamericano
dedicado al estudio de las organizaciones comunitarias, refiere que estas son
un medio de reivindicación de las identidades culturales populares, lo que las
vincula con la descolonización del saber. De manera tal, que tanto Degregori
como Sousa refieren el concepto de Organización Comunitaria desde la existencia
de un saber popular, diferente al saber tradicionalmente dominante, el cual es
un legado de la cultura y forma de vida local.
Las organizaciones
comunitarias son entidades o formas sociales que surgen de la
comunidad y para la comunidad. Estas organizaciones juegan un papel crucial en
la sociedad, ya que a menudo llenan los vacíos dejados por el estado y el
mercado. En virtud de ello, estas
formas sociales vienen a
representar una esperanza, la existencia, la visibilización social,
legitimadas, y con potencial
suficiente para hacerle frente a la razón eurocéntrica dominante y a sus formas descalificadas de existir, es decir, lo ignorante, residual,
inferior, local o particular e improductivo. Entonces, la organización
de las comunidades ofrece una esperanza y una alternativa para sustentar una
visión diferente y positiva.
En esta idea, la organización de las comunidades puede ofrecer una
esperanza y una alternativa para sustentar una visión diferente y positiva. Al
hacerlo, pueden desafiar y resistir las formas de opresión y exclusión
promovidas por la razón eurocéntrica. Esto implica reconocer y respetar la
soberanía popular y el papel de las organizaciones comunales en la creación de
una sociedad más justa y equitativa. Así, una organización que va más allá del encuentro para el logro
de metas comunes, mejoras circunstanciales o soluciones provisionales, y
trasciende hacia la búsqueda de respuestas contundentes, profundas y
estructurales, de transformaciones en el individuo, comunidad, sociedad,
patrones de conducta, costumbres y esquemas de pensamiento.
Tal y
como lo argumenta, Santos (2016) en su trabajo “Organizaciones Sociales”, refiere que
estas deben recorrer un
camino que pasa necesariamente por el desmontaje de las estructuras de poder
centralizado existentes que limitan, coartan y obstaculizan las oportunidades
de generación de poder local para los sectores populares conscientemente
comprometidos y organizados. Organizaciones que busquen hacerle
frente a la exclusión social que ha sido sembrada desde el pensamiento
occidental, para minimizar a aquellos que no se ajustan a las normas y valores
occidentales.
Epistemología del Sur y las Organizaciones Comunitarias
La Epistemología del Sur de
Boaventura De Sousa Santos, propone una renovación de los
procesos de construcción de conocimiento, integrando su crítica a la modernidad
con su propuesta utópica. Según Ortega (2009), y
apoyado en Sousa se trataría de construir lo que él llama una sociología
de las ausencias basada en las alternativas de conocimiento que nunca llegaron
a ocurrir, o en todos esos silencios o aspiraciones que el paradigma dominante
ha prohibido por considerarlos como magia, superstición, o simples creencias,
etc. En el contexto de las organizaciones comunitarias, esta
perspectiva puede ser particularmente relevante. Al reconocer a estas
organizaciones como actores activos en lugar de objetos pasivos, podemos abrir
nuevas posibilidades para la construcción colectiva de conocimiento y para la
transformación social.
Por tanto, para lograr este objetivo, apoyados en Boaventura, urge también una sociología de las emergencias
para sustituir el vacío del futuro construido sobre la base de un tiempo
lineal, que apuesta por un futuro de posibilidades plurales, diversas y
concretas; utópicas y realistas, construidas en el presente a partir de las actividades
de cuidado. Una
sociología que investiga las alternativas posibles y concretas que se avistan
en el horizonte; la cual
demande la ampliación simbólica de los saberes, las
prácticas y agentes; la cual
según arguye el autor, se enfrenta a un doble objetivo: conocer la posibilidad
de esperanza y definir los principios de acción que promuevan la realización de
esas condiciones.
Mientras, la
sociología de las ausencias amplía el presente creando puentes entre lo real
existente y lo que de él fue sustraído, negado por la razón eurocéntrica
dominante; la sociología de las emergencias extiende el presente ampliado con
las posibilidades y expectativas futuras. Un futuro concreto, siempre incierto
y en peligro que demanda una praxis en torno al cuidado. Al respecto, la sociología de emergencia se
centra en el estudio de experiencias singulares, en las cuales se analiza la
forma como la gente responde a los problemas reales de su vida.
En este sentido, las organizaciones
comunitarias son un buen ejemplo de una aplicación de la sociología de
emergencia, pues como ya se dijo anteriormente, estas organizaciones responden
a las necesidades reales de la gente y a su forma de vida, lo que implica un
saber local y particular en vez de un saber global y ajeno. Realmente, las
organizaciones comunitarias, son un claro ejemplo de la sociología de
emergencia a la que alude Boaventura, debido a que
responden directamente a los problemas de la gente, muchas veces como
consecuencia de la falta de apoyo por parte del Estado. Es por ello que las
comunidades se organizan, en búsqueda de respuestas a los problemas que les
aquejan en materia social, educativa, alimentaria, seguridad, entre otros.
Más allá del
pensamiento abismal: de las líneas globales a una ecología de saberes
En el pensamiento abismal,
es otra propuesta de De Sousa, dentro de su
Epistemología del Sur en 2010, plantea la
teoría del pensamiento abismal, que consiste en el llamado pensamiento abismal
el cual percibe como una característica del pensamiento moderno occidental que traza
un sistema de distinciones visibles (sociedad civil, metrópoli, saberes
hegemónicos, humanidad) e invisibles (estado de naturaleza, zona colonial,
saberes subalternos, inhumanidad) que divide la realidad en dos mundos
ontológicamente opuestos: el Norte colonial, situado a este lado de la línea, y
el Sur oprimido y colonizado, situado más allá de la línea abismal. Para
superar las exclusiones generadas por el pensamiento abismal, Santos plantea
una teoría poscolonial fundada en un “pensamiento postabismal”
capaz de pensar desde el otro lado de la línea.
A modo de comparación, las
organizaciones comunitarias son una clara manifestación de este
"abismo", puesto que representan un saber local y particular, en
oposición al saber dominante, el cual es global y está basado en los principios
de la sociedad moderna. Así, las organizaciones comunitarias responden a una
"ecología de saberes", en la cual se llevan a cabo distintos tipos de
conocimientos y relaciones. Además, el pensamiento abismal De Sousa las
distintas "epistemologías", o saberes, no deberían verse como
unidades separadas, sino que existen en una compleja relación. Las
organizaciones comunitarias ilustran este pensamiento, ya que en ellas existen
diversos saberes, como el saber médico, el saber legal, el saber gastronómico,
etc.
El
pensamiento postabismal de Boaventura, puede
resumirse como una manera de afrontar las prácticas ancladas en el
monoculturalismo a través del aprendizaje con el Sur y la utilización de la
sociología transgresora de las ausencias y las emergencias. Ello implica, sobre
todo, poner en práctica lo que se ha citado desde el inicio que el autor llama
“ecología de saberes”, un ejercicio epistemológico de carácter dialógico e
intercultural que reconoce la pluralidad de saberes heterogéneos y fomenta las
articulaciones dinámicas entre ellos. Partiendo del supuesto de que "la
comprensión del mundo es mucho mayor que la comprensión occidental del
mundo" (p.8-9), la ecología del conocimiento se
pregunta sobre la relación de poder entre conocimientos, por lo que aboga por
reconocer la diversidad de epistemologías y promover la importancia de la
justicia, la democracia y la integración intelectual.
En
líneas generales, el autor defiende la epistemología occidental como hecho
dominante construido a partir de las necesidades de la dominación capitalista y
colonial y se asienta en lo que designo pensamiento abismal. Este pensamiento, opera
por la definición unilateral de líneas radicales que dividen las experiencias,
los actores y los saberes sociales entre los que son visibles, inteligibles o
útiles (los que quedan de este lado de la línea) y los que son invisibles,
ininteligibles, olvidados o peligrosos (los que quedan del otro lado de la
línea).
Así,
la realidad social la considera dividida en dos universos, el universo de “este
lado de la línea” y el universo del “otro lado de la línea”. La división es tal
que “el otro lado de la línea” desaparece como realidad, se convierte en no
existente, y de hecho es producido como no existente. El pensamiento abismal
sigue vigente hoy en día, mucho tiempo después del fin del colonialismo
político. Para combatirlo propone una iniciativa epistemológica basada en la
ecología de saberes y en la traducción intercultural.
Para
De Sousa, la tradición intercultural es una práctica y una idea, en la cual se
destaca la importancia de entender el conocimiento como una "relación
entre culturas". En este sentido, las distintas culturas no deben verse
como unidades aisladas, sino que deberían verse como espacios en los que existe
un constante proceso de diálogo y transferencia de conocimiento.
METODOLOGÍA
La
metodología empleada para hacer estas reflexiones, fue la Calderón, la revisión
documental permitió identificar las investigaciones elaboradas con
anterioridad, las autorías y sus discusiones, delinear el objeto de estudio,
construir premisas de partida; consolidar autores para elaborar una base
teórica. De igual manera, hacer relaciones entre trabajos, rastrear preguntas y
objetivos de investigación, observar las estéticas de los procedimientos
(metodologías de abordaje), establecer semejanzas y diferencias entre los
trabajos y las ideas del investigador, categorizar experiencias, distinguir los
elementos más abordados con sus esquemas observacionales y, precisar ámbitos no
explorados.
Se
inició con la selección de autor reconocido con conocimiento y contribuciones al campo de las Ciencias
Sociales, especialista en la temática de
estudio (Epistemología
del Sur, Descolonización del ser y del poder, organizaciones comunitarias),
luego se elaboró el Estado del Arte, el cual además de otorgar al investigador
un panorama general de los alcances del objeto de estudio, se configura en una
forma de desarrollar habilidades investigadoras. Este requiere, por un lado, un
ejercicio de tipo analítico que implica descomponer los trabajos elaborados de
manera previa por otros investigadores a través de rasgos de tipo descriptivos,
como: quien elaboró el trabajo, para qué lo elaboró, desde dónde lo abordó y
cómo lo desarrolló.
Por
el otro, hace una demanda de tipo hermenéutica en la cual se requiere a través
de un ejercicio de identificación de semejanzas, de diferencias y de semejanzas
en las diferencias, en los corpus de los trabajos, hallar posibles sistemas de
agrupación según rasgos distintivos y elementos no agrupables presentes en los
trabajos consultados (Calderón Villafáñez, Londoño
Palacio y Maldonado Granados, 2014 pp. 5).
En
concreto, para
proceder a la construcción del estado del arte se identifican: los libros, las
revistas, los ensayos, las publicaciones producto de las investigaciones, los
trabajos realizados para optar a los títulos de doctorado. Además, entre
los escenarios para proceder al acceso de la información se registran las
bibliotecas, las hemerotecas, el internet y, por supuesto, las bases de datos
especializadas. Estas últimas, se estructuran a partir de una plataforma de
búsqueda que hace posibles recuperar referencias bibliográficas, artículos de
revistas indexadas y publicaciones de investigación. Luego mediante la
interpretación de lo indicado por las fuentes se buscó desarrollar
la temática
central que emerge en mi condición de investigador, mediante la comprensión
y la interpretación.
HALLAZGOS
La aplicación de la Epistemología del Sur en las
organizaciones comunitarias tiene varias implicaciones, en primer lugar, puede
ayudar a estas organizaciones a redefinir sus roles y responsabilidades en la
sociedad y, en segundo lugar, puede proporcionar un marco para entender y
abordar los desafíos que enfrentan estas organizaciones. Dando sentido a lo referido, la Epistemología del Sur puede
ayudar a las organizaciones comunitarias a redefinir sus roles y
responsabilidades en la sociedad. Esto significa que estas organizaciones
pueden comenzar a verse a sí mismas no sólo como proveedoras de servicios o
como llenadoras de vacíos dejados por el estado y el mercado, sino también como
creadoras de conocimiento y agentes de cambio social. Esto puede implicar un
cambio en la forma en que estas organizaciones se ven a sí mismas y en la forma
en que interactúan con la comunidad y con otros actores sociales.
La
Epistemología del Sur, también puede proporcionar,
un marco teórico para entender y abordar los desafíos que enfrentan las
organizaciones comunitarias. Por ejemplo, puede ayudar a estas organizaciones a
entender mejor los desafíos epistemológicos y metodológicos que enfrentan, como
la marginalización de sus formas de conocimiento o la dificultad de traducir
sus experiencias y prácticas locales a un lenguaje que sea entendible y
valorado por otros actores sociales. Además, puede proporcionar herramientas
para abordar estos desafíos, como la promoción del diálogo intercultural o la
construcción colectiva de conocimiento. Es importante destacar que estas
implicaciones pueden variar dependiendo del contexto específico de cada
organización comunitaria. Por lo tanto, es crucial que cada organización
explore cómo puede aplicar la Epistemología del Sur a su propio contexto y realidad.
Asimismo,
es preciso referir que, las organizaciones comunitarias no son sólo espacios de
trabajo y de organización, también son ejemplo de la interrelación entre
diferentes saberes, o epistemologías, de la forma en que estos se construyen en
una "ecología de saberes". Por otra parte, la relación entre la tradición intercultural y las
organizaciones comunitarias es clara, ya que estas son una forma de
materializar la tradición intercultural. Las organizaciones comunitarias, por
su naturaleza, son espacios en los que se produce el diálogo entre diversas
culturas, y en donde existe una constante transferencia de conocimiento. En
pocas palabras, la experiencia de las organizaciones comunitarias ilustra una
de las ideas más importantes de la teoría de la tradición intercultural, la
cual sostiene que la diversidad cultural no es un obstáculo, sino un elemento
fundamental de la vida en sociedad, y de la búsqueda de la justicia social.
Definitivamente, las
organizaciones comunitarias, vistas desde los postulados de Boaventura,
deben cumplir con lo siguiente: establecer una nueva relación de equilibrio dinámico entre el principio de igualdad y
el principio de reconocimiento de la diferencia , entre
sus miembros, y
mostrar el potencial de la traducción intercultural para crear alianzas basadas en la idea de
que la comprensión del mundo es mucho más amplia que la comprensión occidental del mundo y que la emancipación
social debe ser repensada con la misma amplitud. Lo
anterior es importante puesto que, si las
organizaciones comunitarias no actúan en interés de su comunidad, pueden surgir
varios problemas. Por ejemplo, si no abordan los problemas que afectan a su
comunidad, estos problemas pueden empeorar con el tiempo.
Igualmente, la
falta de acción puede llevar a la desilusión y la falta de confianza en la
organización por parte de los miembros de la comunidad. En última instancia,
esto podría llevar a una disminución en la participación comunitaria y un
debilitamiento de la cohesión social, lo que atentaría con la tan añorada emancipación
social, política, cultural y económica, de Latinoamérica, de allí que, De Sousa es fundamental para entender el rol de
la diversidad cultural en la vida en sociedad en las organizaciones
comunitarias.
En concreto, la perspectiva de De Sousa Santos, ofrece una visión crítica y utópica que puede ser útil para
entender y trabajar con organizaciones comunitarias, al reconocer las
organizaciones como una oportunidad para que los actores activos puedan abrir
nuevas posibilidades para la construcción colectiva de conocimiento y para la
transformación social. De hecho, el autor
deja
entrever en su obra, por un lado, una
demanda decidida por una descolonización global del conocimiento, la política y
el ser. Por otro lado, se observa un compromiso para crear más espacios de
encuentro y diálogo, siendo a partir de ahí, que juntos podemos construir el
valor de la solidaridad, en la diversidad.
REFLEXIONES FINALES
En la diversidad y la interculturalidad radica la riqueza de nuestras sociedades, así, las organizaciones comunitarias, como espacios de encuentro y diálogo, son el crisol donde se funden y se transforman los saberes, las experiencias y las visiones de mundo. Son, en esencia, la materialización de la ecología de saberes que De Sousa Santos propone:
La emancipación social, política, cultural y económica de nuestras comunidades no será posible sin el reconocimiento y la valoración de la diversidad y la interculturalidad. No se trata solo de tolerar la diferencia, sino de aprender de ella, de dialogar con ella, de construir con ella.
Las organizaciones comunitarias tienen el desafío y la responsabilidad de ser espacios de traducción intercultural, de equilibrio dinámico entre igualdad y diferencia, de construcción colectiva de conocimiento y de transformación social. En ellas, cada voz cuenta, cada saber importa, cada cultura aporta.
En definitiva, la visión crítica y utópica de De Sousa Santos, nos invita a repensar y a reimaginar nuestras formas de organización y convivencia. Nos reta a construir, desde la diversidad y la interculturalidad, un mundo más justo, más equitativo y más humano. Un mundo donde la solidaridad no sea solo un valor, sino una práctica cotidiana. Un mundo donde la diversidad cultural no sea un obstáculo, sino un puente hacia la comprensión y la cooperación. Un mundo donde las organizaciones comunitarias sean verdaderos espacios de encuentro, diálogo y transformación. Un mundo, en fin, donde todos y todas tengamos un lugar.
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